Una Tasación es un documento legal, realizado con una metodología establecida, que certifica el valor de un inmueble, de cara a garantizar un préstamo hipotecario u otra operación financiera.

Lo que diferencia, pues, una tasación de otro tipo de valoraciones es el para qué, la finalidad. Una Tasación no es una estimación, ni la valoración subjetiva de alguien con mucho ojo, y para calcularla correctamente, hay que tener en cuenta varios tipos de valores: el valor de mercado (el que un inmueble puede alcanzar en el mercado, libre de cargas financieras y servidumbres), el de reposición (el valor material, lo que nos costaría volver a construir ese inmueble, incluido el valor del suelo), o el valor de seguro (el que determina la indemnización en un siniestro).

 

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Y, ¿para qué sirve una tasación? En un proceso de compraventa, el aportar una valoración realizada por una empresa especializada, es un valor añadido tanto para el comprador, que intentará siempre obtener el precio más bajo, como para el vendedor, que pretenderá sacar el máximo por su vivienda. Una tasación objetiviza la compraventa, en un contexto regulado por el Banco de España, y da a las partes (bancos incluidos) la tranquilidad y el marco necesarios para realizar la operación con absoluta tranquilidad.

Hoy en día es normal solicitar una tasación para comprar o vender una vivienda, para determinar su valor o para pedir una hipoteca. La compra/venta de una casa es el acto económico más importante de muchos de nosotros en nuestras vidas, por eso conviene saber exactamente lo que estamos haciendo.